Ciudad romana de Nertobriga Concordia Iulia

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La ciudad romana de Nertobriga Concordia Iulia

(Fregenal de la Sierra, Badajoz)

Nertobriga

Ver introducción en El Castro celta del Castrejón de Capote.

Nertobriga, confieso, era para mi una ciudad perdida, de esas que ves mencionadas en algún documento, pero que no te llaman demasiado la atención, porque estimas que no queda mucho que ver, porque se ha hablado poco de ella. Sin embargo, coincidiendo con mi reciente viaje a Extremadura, indagué algo más sobre algunos recursos arqueológicos extremeños que tenía poco controlados, tiré de teléfono y conseguí que me acompañaran al yacimiento que, hoy por hoy, aún no se encuentra abierto al público. Agradezco la deferencia que se ha tenido conmigo.

Mi sorpresa ha sido mayúscula (como lo fue en su momento descubrir las ruinas de Contributa Iulia Ugultunia en Medina de las Torres). Estamos ante uno de los yacimientos romanos más importantes de Extremadura.

Existen en la Península dos ciudades con el nombre de Nertobriga, una localizada entre los términos de la Almunia de Doña Godina, Calatorao y Ricla, en la provincia de Zaragoza, y la otra es la que nos ocupa en esta entrada. Resulta bastante frecuente encontrar topónimos repetidos, como sucede también con las ciudades llamadas Mirobriga (una en Santiago do Cacém, Setúbal, Portugal; otra en Ciudad Rodrigo, Salamanca y una tercera en Capilla, Badajoz).

El nombre Nertobriga, que delata su ascendencia indoeuropea, derivaría del prefijo ner– o nert-, significando su raíz indoeuropea “hombre”, de donde pasaría a ser “héroe” y finalmente se transformaría en el adjetivo “fuerte”. El sufijo –briga, tan común, equivaldría en origen a “en alto”, “sobre un monte (=berg)”, pasando a ser sinónimo de ciudad o castillo (=burg). En consecuencia, Nertobriga sería la ciudad fuerte.

Un dato curioso: El nombre del emperador Nerón también tendría la misma etimología, queriendo decir “fuerte”.

La ciudad de Nertobriga es mencionada por Ptolomeo en su Geografía, que la sitúa en el territorio de la Beturia céltica y Polibio (Historias, XXXV, 2) relata que el cónsul Marco Claudio Marcelo la conquista a mediados del siglo II a.C. Se convierte en municipio romano en vida de César o poco después con Augusto, siendo adscrita a la tribu Galeria. Continuó habitada, de una u otra forma hasta los siglos XII o XIII, cuando en el lugar existiría un castillo almohade, que acabaría siendo conquistado por los templarios. A partir de ese momento la zona es prácticamente abandonada, perviviendo en el lugar únicamente la Ermita de San Frutos o Fructuoso, de probable origen visigodo, donde se habría seguido oficiando misa hasta el siglo XVII. Hoy se encuentra en estado de ruina.

Ambrosio de Morales, historiador cordobés del siglo XVI cita Nertobriga en su obra “Las antigüedades de las ciudades de España” en relación con la mención de Plinio el Viejo y la aparición de una piedra con el epígrafe NERTOB en el término de Fregenal (vide: BERROCAL [et al] “La ciudad ..”, pág. 141). Otros autores relatan posteriormente la existencia de sus ruinas y hay referencia a varias lápidas epigrafiadas encontradas en los alrededores, pero no es hasta 1868 cuando un hallazgo casual hizo que se descubrieran en la zona un grupo de entre 5 o 6 kalathoi (un tipo de vaso de origen griego) de gran calidad, lo que vuelve a despertar el interés por el yacimiento. De este grupo de vasos sólo queda constancia de uno, depositado en el Museo Arqueológico de Badajoz. Se trata de un kalathos de bronce con aplicaciones en plata, en el que se representan escenas báquicas; una pieza realmente espectacular.

Animados por estos hallazgos a finales del siglo XIX el médico cirujano de Higuera la Real, Pablo Guijarro emprende excavaciones en la ciudad. Descubre unas termas dentro de la acrópolis al NE (actualmente tapadas), de las que extrae un magnífico mosaico de opus sectile hoy conservado en lo que fuera su casa en Higuera. Como sucediera en muchos otros lugares por aquellos tiempos, ni los métodos de excavación eran los adecuados, ni podemos saber con exactitud la totalidad de los descubrimientos realizados. Desde estas excavaciones hasta 1987 no se interviene nuevamente en el yacimiento.

Plano del yacimiento

Las diversas campañas de excavaciones llevadas a cabo desde el año 1987 hasta hoy han sacado a la luz diversos sectores de la ciudad, encontrando:

  1. escasas muestras de ocupación prerromana,
  2. una impresionante muralla de época romana republicana con torres rectangulares (sólo parcialmente excavada), con un perímetro de unos 900 metros, que rodea en un círculo casi perfecto la acrópolis de la ciudad (un área de 6 ha),
  3. una zona de termas junto a unas cisternas,
  4. el área del foro con restos de una basílica y, especialmente, de dos templos que habrían sido gemelos, en el lugar más elevado y destacado del foro.
  5. una maqbara (necrópolis musulmana) en el sector este, fuera del recinto de la acrópolis, que se habría construido sobre un decumano de la antigua ciudad romana.

Nertobriga

Una cata en la muralla republicana ha determinado que tiene una altura conservada de hasta cuatro metros, siendo muy probable que esta altura se mantenga a lo largo de todo su perímetro, lo que la convertiría en la muralla de época romano-republicana mejor conservada de la Península (si exceptuamos la muralla de Tarraco, que en gran medida también dataría de época republicana). ¡Se dice pronto!

De los templos se conserva un podio de 3 metros de altura, las huellas de la escalinata que subía hasta ellos y una enorme cisterna a sus pies (también identificada como un tipo de piscina cultual). Del alzado de los templos más allá del podio no queda nada en pie. Muy interesante es el hallazgo hecho en el suelo junto a la fachada del templo que daba hacia el foro. Al lado de algunas piezas de cerámica se encontró un trozo de reja de arado. Se baraja la hipótesis de que estuviera asociado al rito fundacional de la ciudad (tras la conquista romana). Se entiende que estaríamos ante una refundación. Es sabido que los romanos, al fundar una nueva ciudad, en un acto ceremonial delimitaban su perímetro con un arado tirado por bueyes.

Hacia el Este de la acrópolis se extendería el grueso de la ciudad de época imperial que habría estado cercada por otra muralla de la que también quedarían restos, que encierra un área total de 14 ha.

En esta zona se halla el lugar llamado los Paredones, donde aparecen los restos de dos líneas paralelas de un muro discontinuo de un grosor de unos 80 cm y una altura de hasta 6 metros, realizado en un aparejo irregular de piedra unido con argamasa. Los dos muros están separados entre sí unos 30 metros y el muro más largo (lo que queda de él) tendrá una longitud de unos 40 metros (a ojo). No quedan practicamente restos de cierres perpendiculares a estos muros (que pudieran delimitar el área de una plaza). En cada línea entre los muros, a distancias uniformes, han quedado huecos, en los que pudieran haber existido encajados sillares de opus quadratum (o algún contrafuerte), que habrían sido expoliados en un momento indeterminado de la historia. Todas estas medidas están calculadas a ojo y no deben ser utilizadas como referencias absolutas. ¿Sería un edificio? ¿Una plaza pública? Aunque se trata de una estructura más que notable, no he encontrado referencias académicas que me permitan aventurar de qué se trata, ni a qué época adscribirlo. Futuras excavaciones podrán arrojar luz al respecto.

Nertobriga es a todas luces un maravilloso yacimiento con un altísimo potencial.

Ha sido declarado BIC (Bien de Interés Cultural) en 2013.

Nertobriga

Datos prácticos:

¡Atención! el yacimiento no se encuentra actualmente abierto al público (noviembre 2016).

Bibliografía de referencia:

BERROCAL, Luis; BARRERA, José Luis de la y Rafael CASO. “El santuario republicano de Nertobriga Concordia Iulia. Una aportación al conocimiento de los rituales de fundación“. En: Journal of Roman Archaeology, 27-1- 2014- Págs. 82-108.

BERROCAL, Luis; BARRERA, José Luis de la y Rafael CASO. “La ciudad céltico-romana de Nertobriga Concordia Iulia“. En: Studia Lusitana, 8. Ciudad romanas de Extremadura. 2014. Págs. 135-162.

 

¡Disfrutad viajando!

 

(C) Luis del Rey Schnitzler (2016)